El joven Shandor Larenty tiene una manera muy peculiar de pasar su tiempo libre. Quizá el enseñarle trucos a sus mascotas e intentar hacerlas más obedientes sea una buena idea, pero ¿que pasa si al animal que intenta domar es un león?

Lo cumbre de la situación no es el domar al león en sí, sino como lo hace dándole masajes en las patas al “rey de la selva” quién cual perro, cae sucumbido en el suelo ante las delicias propinadas por su domesticador.