El expresidente de Colombia Álvaro Uribe ha criticado este lunes la reunión que, según informaron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), mantuvo la guerrilla con el presidente de Uruguay, José Mujica, durante el viaje que éste hizo a La Habana con motivo de la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC).

«El presidente Mujica debería saber que las FARC son terroristas», ha dicho Uribe, quien ha asegurado que el grupo guerrillero «ha adelantado 30.000 secuestros», para querer aclarar a continuación que «Colombia no ha sido una dictadura, sino una democracia respetable».

No ha sido la primera vez que Uribe ha criticado la posibilidad de que se produjera un encuentro de estas características. Así, el actual líder del Centro Democrático ya había considerado como «inaceptable» que las FARC utilizaran La Habana como una forma de obtener «reconocimiento internacional».

«Reunirse con un Jefe de Estado, con la aprobación tácita del presidente Juan Manuel Santos, era el propósito de las FARC desde hace más de una década», ha expresado el candidato al Congreso de Colombia.

El portavoz de las FARC en los diálogos de paz de La Habana, Jorge Torres Victoria, alias ‘Pablo Catatumbo’, ha confirmado este lunes que José Mujica se reunió con una delegación de la guerrilla, aprovechando su visita a la capital cubana para asistir a la reunión de la CELAC.

El presidente uruguayo, quien en más de una ocasión ha ofrecido el servicio de su Gobierno para colaborar con el proceso de paz, expresó a principios de la semana pasada que mantuvo algunas conversaciones al respecto del conflicto que dirimen desde hace más de un año el Gobierno de Colombia y las FARC, pero no precisó con quien.

LAS FARC APRUEBAN LOS «MÍNIMOS HUMANITARIOS» DE GARZÓN

Por otro lado, las FARC han valorado «positivamente» la propuesta del vicepresidente, Angelino Garzón, de pactar unos «mínimos humanitarios» en el conflicto, pero han criticado la negativa del Gobierno a llevar a cabo dicho proceso, pues también debería incluir a las «bandas criminales afines» al Ejecutivo y «otras mafias», en relación a los grupos paramilitares de extrema derecha.

«La respuesta del Gobierno, en boca del ministro de Defensa –Juan Carlos Pinzón–, y de algunos altos mandos del Ejército, que se benefician de la confrontación, ha sido de rechazo absoluto», a la propuesta de Garzón, han lamentado las FARC.

A finales del mes de enero, Garzón animó al Gobierno y a las FARC «a dar un paso en favor de la búsqueda de la paz y la reconciliación con la firma de unos compromisos humanitarios mínimos» antes de la celebración del Mundial de Brasil, gesto que la guerrilla ha definido de «sensato» y patriótico». Europa Press