Faltar al trabajo sin tener una justificación necesaria, es una tarea que muchos ingeniosos consiguen con facilidad, aunque no todos logran que sus empleadores no se den cuenta, como el caso de un directivo de CareerBuilder.

El ejecutivo de la web de empleos, contó que un empleado le llamó para decir que no podía ir a trabajar porque su “uniforme había ardido tras ponerlo a secar en el microondas”.

Según la encuesta publicada el 23 por CareerBuilder, en el ultimo año, el 28% de los trabajadores estadounidenses faltaron al trabajo por enfermedad aunque no les pasaba nada, 30% dijo que, simplemente, no tenía ganas de ir a trabajar; el 29% quería un día para relajarse y el 19% necesitaba recuperar horas de sueño atrasadas.

También la mencionada encuesta reveló que cerca del 31% de los jefes investigaron si el trabajador decía la verdad tras llamar para decir que estaba enfermo, y el 18% afirmó haber despedido a alguien por inventar un pretexto como ese.

Pero lo más revelador fueron las extravagantes excusas que mencionaron, uno de los trabajadores dijo que se había “levantado de buen humor y no quería arruinarlo”, mientras que otro alegó que había tenido “suerte” la noche anterior y “no sabía dónde estaba”.

Otras, más inteligentes fueron un éxito, según la encuesta realizada en la página de preguntas y respuestas Quora de la BBC:

Confusión de nombres

Una mujer consiguió faltar a un encuentro del departamento de su empresa que empezaba a las 08:00 de un sábado: “Evidentemente, no quería ir, pero era obligatorio. Luego pensé: la excusa mágica. Hay dos hoteles con nombres parecidos en el centro de San Francisco: el Sir Francis Drake y el St Francis. Y mi jefe, que no pone mucha atención en los detalles, se los había confundido un par de veces al hablar del evento”.

Luego ejecutó su plan tranquilamente: “Volví a la cama, y el lunes dije muy seriamente que había ido al St Francis y allí nadie sabía nada de una sala reservada para mi empresa. ¡Se lo creyeron totalmente!”.

Malestares comunes y creíbles

Desde que “la comida ha sentado mal” para hombres y mujeres por igual, hasta los dolores de útero y ovario, una empleada explicó que “siempre tienes vía libre si dices que te duele el VIENTRES muchísimo”.

Otra coartada clásica según un empleado que la ha probado, es cuando necesita un día libre para dentro de una o dos semanas “on una cita para la colonoscopia”.

Por culpa de la naturaleza

Una trabajadora contó que una vez dio un motivo bastante exótico: “el tifón me rompió todas las ventanas y necesito repararlas”.

Por otra parte, la muerte de familiares es “una mala idea” según un empleado porque “solo puedes utilizar esta mentira un número limitado de veces hasta que te quedas sin familiares, es mucho más fácil simular que estás enfermo que pretender que estás afectado por una muerte en la familia”.

Con la verdad por delante

Algunos apostaron por la sinceridad como mejor política. Uno de ellos recomendó “evitar las excusas”. Dijo: “Si sientes la necesidad de mentir, no lo hagas. Di, simplemente, que necesitas un día libre o que te lo tomas por razones personales”. (Aunque sea para una entrevista o por tu salud mental).

“Di que ha surgido algo personal, que lo sientes, que no puedes hablar sobre ello y que mañana estarás de vuelta”, sugirió. “Y pide disculpas a las personas que más va a perjudicar tu ausencia”, concluyó.