El fin de semana pasado tuvimos la oportunidad de conversar con Lourdes Rapalín, reconocida empresaria de nuestro medio, directora de la única cadena de Centros de Estética y Spa del país, Bethel Spa, y por si fuera poco el año pasado asumió el compromiso personal de comprometerse en un cien por ciento con temas sociales, y por ese motivo acompañó en las últimas elecciones a una de las agrupaciones más fuertes del país en el sector de Lacalle Pou.

En ese preciso momento había ocurrido la trágica muerte de tres ciudadanos oriundos de la ciudad de Artigas, en un lamentable hecho que empaña a la asistencia de la salud pública de nuestro país, a lo cual ella reflexionó de la siguiente manera:


1. ¿Qué opinión te merece lo sucedido en Artigas con la muerte de tres compatriotas por faltarles debida asistencia por parte de nuestros organismos
públicos?

Hay temas sobre los cuales muchas veces prefiero no hablar, para no caer en el miserable error humano de juzgar y descalificar. En todo, siempre trato de sacar lo bueno y pensar que quienes cometen errores no lo hacen convencidos de que están haciendo mal, sino trato de ver lo bueno en las personas.

Ahora cuando ya me consultas por el caso de las 3 vidas que se llevó la muerte por un accidente, que nunca sabremos si pudo haber sido evitado o no, es algo que me enoja y puedo llegar a decirte mi opinión al respecto.

Hemos caído en lo más bajo y vil que puede llegar a vivir un ser humano, acabamos de salir de una campaña política donde quiénes tienen el poder, la posibilidad de hacer cosas por los demás, porque si bien tanto tú, como yo,
todos desde nuestro lugar que nos toque vivir hoy aquí en la tierra, nos debemos a la sociedad, todos tenemos una responsabilidad con el prójimo, hay temas que lamentablemente si no tenemos un poder político, nada podemos hacer.

Quiénes tienen la posibilidad de tomar decisiones y resolver, han hecho kilómetros buscando votos y convenciendo a toda nuestra gente que eran la mejor opción, lo cuál la mayoría creyó, a la prueba está por el resultado electoral, pero el ver hoy a unos meses de esos resultados, que tres vidas se terminan y entre ellas, un niño, por no poder tener los recursos para llegar a tiempo a un centro asistencial, por no tener carreteras transitables, o medios de transporte para acelerar los tiempos, y estamos pensando en perdonar una deuda millonaria a un país por el sólo hecho de tener una ideología que nuestro gobierno comparte, traemos refugiados de otros países, presos, y vaya a saber cuántas cosas más que no sabemos, eso me enoja, me enoja y mucho.

«tres vidas se terminan y entre ellas, un niño, por no poder tener los recursos para llegar a tiempo a un centro asistencial, por no tener carreteras transitables, o medios de transporte para acelerar los tiempos, y estamos pensando en perdonar una deuda millonaria a un país por el sólo hecho de tener una ideología que nuestro gobierno comparte, traemos refugiados de otros países, presos, y vaya a saber cuántas cosas más que no sabemos, eso me enoja, me enoja y mucho»

Hemos caído en la peor miseria que puede llegar a caer un ser humano, porque a ninguno de nuestros gobernantes les importa nada, ni nuestras vidas, ni nuestros hermanos uruguayos, solamente nos utilizan como instrumentos para llegar al poder; aunque reconozco que soy injusta al decir «ninguno», existen, pero son muy pocos. Y lamentablemente como ciudadanos de una nación, hemos bajado los brazos, no hacemos nada por mejorar la situación, somos profundamente conformistas, nos sentamos a criticar únicamente, pero sin la reacción necesaria para ejercer nuestra libertad y buscar respuestas.


2. Pero sin embargo uno de los slogans utilizados en la campaña electoral imponía el concepto de que “todo está bien”… ¿tú discrepas con este concepto?

Hay un interés directo por hacer creer hacia afuera que “todo está bien” cuando NADA está bien, vivimos en un País en el que pagamos los impuestos más caros, no se nos rinden cuentas de dónde va a parar ese dinero, mantenemos gente que nada quiere hacer por sus vidas, ni trabajar, ni estudiar, y nos damos el lujo de traer gente ajena a nuestra sociedad, y todavía nos critican en cómo los recibimos o no en Uruguay.

Me pregunto ¿qué favores estamos debiendo, que nos lleva a ser tan manoseados?

Y volviendo al tema, si me permites, nuestros servicios de emergencia carecen totalmente de equipamiento y vehículos para trasladar a heridos graves de manera urgente a un centro asistencial, los puedo invitar a que conozcan inclusive las salas de recién nacidos de los hospitales en Montevideo, me pregunto ¿cuántos políticos han entrado alguna vez y han visto la realidad que vivimos diariamente los uruguayos?

3. En cierta manera el Frente Amplio siempre habla de una herencia maldita, ¿es culpa de todos menos del gobierno?

La verdad, estoy cansada de las continuas justificaciones y el querer encontrar siempre culpables, y nunca asumir la responsabilidad en nada. Aquí no estamos hablando de colores políticos, estamos hablando de seres humanos, seres humanos que son quienes toman decisiones, y evidentemente en este momento no son las mejores para la sociedad, no es lo que los uruguayos necesitamos.

Necesitamos quien se preocupe, y ocupe de nuestros intereses, de nuestros hijos, de nuestro bienestar. Aquí afuera nos están matando, nos están robando, y no le importamos a nadie.

Nos han enseñado tanto a pelear entre nosotros que hemos perdido la solidaridad, el mirar por el otro, hemos dejado de mirar a las personas, y políticamente hablando, estamos tan preocupados en que no gane el partido opositor, que no nos damos el tiempo de mirar quiénes están en el partido político al que estoy apostando.

Creo que es hora de que empecemos a mirar a las personas y no tanto los colores, de lo contrario sigue mirando hacia el costado, sigue siendo fanático y mirando el partido político, sin preocuparte de quiénes son las personas que lo integran, sigue buscando culpables y fantasmas en el pasado, que seguramente ni siquiera conociste… total, mientras a ti no te pase, no tendrás de qué preocuparte.

Es hora de que empecemos a querernos, cuidarnos y respetemos, nosotros como individuos, un poquito más si pretendemos que nuestros gobernantes nos quieran, cuiden y respeten. Si nosotros no lo hacemos, lamentablemente nadie mirará por nuestras vidas.