La Sociedad Uruguaya de Neumología y la Sociedad Uruguaya de Pediatría organizarán una muestra temática el martes 5 de mayo en la Plaza de la Democracia.

El asma es una enfermedad respiratoria crónica que puede ser controlada y mejorada con un tratamiento efectivo. En Uruguay, la dolencia afecta al 5% de la población, un porcentaje que se multiplica por cuatro en los niños, alcanzando a uno cada cinco.

Con el objetivo de concientizar sobre la enfermedad, la Sociedad Uruguaya de Neumología,  la Sociedad Uruguaya de Pediatría  junto al Ministerio de Salud Pública , la Clínica Pediátrica B del Hospital Pereira Rossell y la Cátedra de Neumología de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República resolvieron convocar en el Día Mundial del Asma a una jornada de reflexión e intercambio.

El evento tendrá lugar el martes 5 de mayo, entre las 13:30 horas y las 16:30 horas, en la Plaza de la Democracia (Bvar. Artigas y Av. Italia).

Entre juegos inflables para niños y actividades recreativas, los organizadores invitarán a los visitantes a recorrer áreas temáticas referidas al conocimiento de la enfermedad, manejo de síntomas, terapias con inhaladores y dieta saludable, entre otras.

El doctor Pablo Curbelo, presidente de la Sociedad Uruguaya de Neumología, destacó la importancia de llegar a un diagnóstico correcto para tratar la dolencia en forma adecuada. “Es habitual que el asma se presente como falta de aire con ruidos audibles, lo cual orienta claramente al médico; pero hay otros síntomas, como tos o fatiga frente a la actividad física, que pueden ser también orientadores al diagnóstico, permitiendo el inicio de un tratamiento específico”, señaló.

En el mundo, hay 350 millones de personas con asma y cada año, mueren 250.000 pacientes. En los últimos 15 años, la introducción de los corticoides inhalados en los tratamientos, ha mejorado la calidad de vida de los pacientes y disminuido en forma significativa la mortalidad, aunque todavía quedan muchos no diagnosticados o submedicados. “La terapia inhalatoria es el pilar fundamental para el tratamiento y control del asma. Debemos lograr que los pacientes pierdan el miedo que aún existe al uso regular de inhaladores, siguiendo la indicación médica correspondiente”, explicó Curbelo.

Otro de los aspectos sobre los que se trabajará durante la jornada será la necesidad de atender a las medidas ambientales que actúan como desencadenantes en el entorno del paciente, como pueden ser mascotas, peluches y el humo de tabaco.