Cada vez son más los pacientes que consultan por temas de ansiedad, fobias y depresión

Por Psic. Tania Pérez

Cada vez son más los pacientes que consultan por temas de ansiedad, fobias, depresión, en estos momentos de crisis, más precisamente de pandemia, las emociones están a flor de piel y es importante expresarlas. 

¿Qué pasa con las emociones en estos tiempos de crisis?

Todo acontecimiento, provoca emociones muy variadas, nuestro cerebro, más precisamente el Sistema Límbico, se encarga de ellas y hace que las emociones estén en la naturaleza del ser humano, estas forman parte de nosotros y son nuestra forma de reaccionar ante el mundo. 

Cada uno de los recuerdos que conforman nuestra historia vida, tiene asociada una carga emocional. Las emociones hacen que saquemos lo que tenemos interiormente, la rabia o el miedo, ansiedad, ira, amor, tristeza, alegría, entre otras. No existen emociones que sean malas, es decir siempre es bueno expresarlas, el tema es aprender a gestionarlas y llevarlas a cabo en nuestras conductas de una forma adecuada.

Las emociones surgen de forma espontánea como reacción a algo o situación a la cual nos exponemos, las mismas vinculadas con la personalidad de la persona y con su historia de vida, no podemos desconectarlas, ni dejarlas de lado, pero podemos intentar conducirlas mediante el control emocional, que  debe ser entendido como forma de aprender a gestionarlas y expresarlas adecuadamente, y poder de esta manera, sentirnos mejor en nuestro estado de ánimo. 

Cuando vivimos una emoción que nos provoca angustia o miedo, nuestros pensamientos mantienen esa emoción activa, y si continuamente le damos vueltas a esos pensamientos, fortalecemos las emociones, generando pensamientos negativos, provocando que nuestras defensas bajen y llevándonos a que estemos más propensos a enfermar. Pero si pensamos menos en el suceso que hizo aflorar la emoción y logramos poner en palabra lo que nos sucede, esta emoción disminuye. 

Las emociones no se pueden cambiar, pero emoción y pensamiento van de la mano si cambiamos el pensamiento podemos regular tanto nuestras emociones como nuestras acciones. 

¿Por qué es tan importante expresar emociones?

El  miedo, inseguridad, por tener una baja autoestima, por tener una falta de confianza en nosotros mismos o porque estamos rodeados de personas tóxicas ante las que nos cuesta mostrarnos tal y como somos. Esconder y no expresar emociones es una de las peores cosas que puedes hacer. Se trata de una conducta que tiene graves consecuencias a nivel físico y psicológico.

Cada vez que nos guardamos algo dentro, provoca que reprimamos emociones, vamos provocando y corremos el riesgo que acabe explotando en nuestro cuerpo tanto nivel físico o/y psicológico. Según la personalidad de cada uno la explosión será mayor o menor, pero poco a poco empezamos a angustiarnos porque perderemos el control y la gestión de nuestras emociones

Algunas personas no llegan a explotar físicamente o al exterior, pero la angustia es tan grande que nivel psicológico provoca mucho malestar, se quedan sin defensas que les protejan, no encuentran solución alguna para sus problemas y con las emociones inexpresivas aparece la temida depresión.

La somatización es un aspecto de relevancia, hay que tener en cuenta para no enfermarse, la importancia de hablar lo que nos sucede. Una de las consecuencias más desconocidas de reprimir nuestras emociones, es que lo que sentimos se convierten en problemas somáticos, haciéndonos sentir síntomas psicológicos y físicos. El organismo manifiesta en forma de dolor lo que no te atreves a decir. Cuando tenemos problemas y nos duele la cabeza, ansiedad, nos genera miedo, nos desbordamos de emociones, provocando en muchas ocasiones somatizaciones.

El reprimir emociones también provoca daños en el organismo, además de las migrañas o dolores de espalda, el hecho de reprimir ciertas emociones te puede dañar varios órganos. Cada una de las emociones están relacionadas con un órgano.

No nos ensañan a expresar emociones en nuestra sociedad. Varios de los trastornos psicológicos y psiquiátricos a menudo surgen como una respuesta un bloqueo emocional, como respuesta al estrés que genera no verbalizar, ni expresar lo que la persona siente. Generando psicosomatización, que consiste en la expresión de lo psicológico mediante síntomas físicos, de manera en que el cuerpo también enferma.

¿Cómo fortalecer el sistema inmunológico a nivel psicológico y físico?

  • Es importante tener una alimentación saludable y balanceada, una mala alimentación puede provocar bajas defensas y estar más propensos a enfermar. 
  • Otros factores que provocan que puedan bajar las defensas son el tabaco, la cafeína, la contaminación ambiental, el estrés, el sedentarismo, el exceso de ejercicio físico, provocan que nuestro organismo y sistema inmunológico se debilite, facilitando el contagio de infecciones.
  • Mantenerse Hidratado, estamos compuestos de agua: este líquido conforma el 55% del cuerpo de una mujer adulta y el 60% del de un hombre. La necesitamos para funcionar mantenerse hidratado puede mejorar nuestra salud, elevar nuestros niveles de energía y mejorar nuestra capacidad de concentración.
  • Respetar las horas de sueño, dormir las horas que requiere el organismo, entre siete y ocho, es fundamental para una buena salud. Respetar el ciclo del sueño, que comienza de noche, esto se debe a que la melatonina, que estimula las nuevas células inmunológicas, trabaja en la noche.
  • Hacer ejercicio físico , estimula el sistema linfático. Poner a trabajar los músculos con ejercicios de fuerza produce, además, químicos que ayudan al timo, glándula que fabrica las células de la defensa.
  • La Meditación mindfulness para reducir el estrés, como también programación neurolingüística, hipnosis, ayuda a estimular el sistema inmunológico. El estrés provoca una respuesta inflamatoria dentro del cuerpo que puede afectar en gran medida la liberación de cortisol, la hormona del estrés. También nos deja más vulnerables a las infecciones y enfermedades.
  • Expresar emociones y hablar lo que nos sucede para no somatizar.

¿Como ayuda la terapia psicológica a subir las defensas?

  • Creando hábitos saludables
  • Ayudando a procesar situaciones que generen estrés 
  • Logrando identificar lo que sucede 
  • Brindando herramientas para expresar emociones
  • Desde el autoconocimiento
  • Psicoeducación
  • Bajando niveles de estrés 
  • Hipnosis, mindfulness, programación neurolingüística son unas de las técnicas, para controlar las emociones como reacciones fisiológicas, antes, durante y después de enfrentarse a situaciones emocionalmente intensas, es la respiración profunda. Porque oxigena nuestros órganos y hace que el cerebro trabaje mejor, y por otro lado porque relaja y con ello consigue calmarnos.  Estas herramientas las pueden aplicar a niños, adolescentes y adultos.
  • El neurofeedback ayuda crear nuevas redes neuronales, como evaluar niveles de ansiedad y tiene efectos definitivos, sustituye la medicación, ayuda a reducir síntomas asociados con la ansiedad, estrés.
  • La terapia de Emdr, también ayuda sobre todo en los casos de estrés postraumático 

¿Cómo acceder a terapia en estos tiempos de crisis?

 Debido a las precauciones correspondientes que se deben tomar con respecto al “coronavirus”, la modalidad en la consulta psicológica ha ido cambiando poco a poco, hoy en día esta haciendo más frecuente desde lo virtual “online” (mediante Skype, teléfono, videollamada, mensajes), teniendo los mismos beneficios que una terapia convencional presencial en el consultorio.

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