Su dueña abrió la página de Facebook para el can en el año 2009, convirtiéndo en un éxito instantáneo. Sextuplica el número de seguidores de la actriz Penélope Cruz.

Boo parecía un pequeño oso de peluche y con un corte de pelo diferente a los Pomerians, fue el primero en etiquetarse como el «el perro más lindo del mundo» (the world cutest dog in the world). El pequeño can es una estrella de Internet teniendo nueve millones de seguidores en Facebook, siete millones de videos vistos en YouTube y las ventas de su biografía.

La mascota pertenece a una funcionaria de Facebook, Irene Ahn, radicada en San Francisco. En Google hay miles de páginas con imágenes de Boo. Se han publicado libros de sus fotografías ediciones en inglés, portugués, finlandés, francés, alemán, noruego, italiano, japonés, coreano, turco, y una edición en chino se vende en Taiwán.

El éxito de ese primer libro hizo que la editorial decidiera sacar otro, con el nombre ‘Boo: Little Dog In The Big City’ (Boo: Un Pequeño Perro en la Gran Ciudad).

Además, Boo tiene una línea de animales de peluche y un libro abecedario para niños.

Tal es el atractivo de Boo que, como toda buena celebridad, ya tienen en las librerías su propia biografía. «Boo: La Vida de perro más lindo del mundo», es el penúltimo intento de su dueño por aumentar la popularidad del can y, de paso, incrementar los ingresos generados por la diminuta estrella. El libro, con 80 páginas repletas de fotos y detalles de la vida diaria del modelo canino, ha sido publicado por Chronicle Books.

Boo no es el primer caso de perro que conquista el estrellato. Lassie, Laika o Rin Tin Tin fueron otros que alcanzaron la gloria a nivel internacional.