La Miss Mundo 2011, que actualmente reside en París, es a sus 24 años una de las acompañantes del octogenario empresario austríaco Lugner, aunque los focos los acaparará la «chica del momento»: Kim Kardashian.

«No nos corresponde a nosotras decidir quién debe ser el centro de atención, es la prensa y el público lector quien decide», dijo Sarcos diplomáticamente en conversación con dpa.

De su compañera de la noche asegura que es una chica «que ha luchado por llegar donde está» y que «la prensa no ha sido fácil con ella». «Yo he vivido experiencias similares», confiesa.

Así, el baile es para ella una oportunidad que va mucho más allá de ser la estrella de la noche. Sarcos, huérfana de padre y madre, no pretende salvar el mundo, pero sí al menos el Amazonas. Y para ello puso en marcha una fundación que busca proteger la naturaleza frente a la explotación y además gestiona donaciones para escuelas sin recursos.

Por eso, quiere aprovechar su paso por Viena para publicitar AVEC, una fundación cuyo lema es «belleza con propósito», afirma. «Sobre todo espero que las entrevistas de prensa me permitan promover mi fundación y las causas por las cuales trabajo», entre las que también figura «la esperanza contra el cáncer».

Aunque no conoce a Lugner, que desde 1992 invita a mujeres famosas a acompañarlo en este evento social vienés, espera mantener «la energía» del empresario con los años. «Es un ejemplo de eterna juventud», afirma. Y asegura que «todas las chicas del mundo sueñan con hacer su debut en sociedad al ritmo de los valses de Viena».

Además de acompañar al empresario, Sarcos y Kardashian, que viaja con guardaespaldas, peluquería y equipo propio de cámara, tendrán que firmar autógrafos en el centro comercial de Lugner. De cuánta gente acuda dependerá el éxito de su elección de este año.