Fuentes vinculadas a los abogados, negaron que estos le hayan recomendado al delantero, mentir  en sus descargos ante la FIFA.

La declaración de Suárez por escrito fue la siguiente: «En el momento del impacto, que me hizo juntar las rodillas, perdí el equilibrio, destabilizando mi físico y cayendo sobre el oponente. En ese momento pegué mi cara contra el jugador, dejándome un pequeño hematoma y un fuerte dolor en las piezas dentales, que determinó que el juez parara el juego. Eso fue lo que pasó y en ningún caso ocurrió lo que se describe como ‘morder’ o ‘querer morder'».

De acuerdo al diario Estado de Sao Paulo y que recoge el diario El País, la falta a la verdad fue lo que irritó a la FIFA que entendía que las imágenes televisivas no dejaban lugar a dudas de que Suárez mordió a propósito a Giorgio Chiellini «sin ninguna provocación previa».

Así lo informó El Espectador este domingo de fuentes cercanas al jugador. No trascendieron mayores datos hasta el momento.