La fiscalía de delitos económicos de Barcelona presentó el miércoles una querella contra el delantero argentino Lionel Messi, jugador del Barcelona, y contra su padre, Jorge Horacio Messi, según informó la agencia de noticias EFE.
Se les acusa de tres delitos contra la hacienda pública por supuesto fraude por más de 4 millones de euros (US$5,3 millones) en sus declaraciones de Impuesto sobre la Renta de Personas Físicas (IRPF) de 2007, 2008 y 2009.
Según la revista Forbes, el jugador de 25 años cobra un salario de algo más de US$20 millones por temporada, a los que se suman US$21 millones en ingresos de patrocinadores.
La querella, firmada por la fiscal Raquel Amado, fue interpuesta en el juzgado de instrucción de Gavà (Barcelona), donde tiene la residencia el delantero argentino.
De acuerdo con la acusación, la estrategia de evasión se centró en la cesión de los derechos de imagen del futbolista a sociedades instrumentales radicadas en paraísos fiscales ubicados en países como Belice y Uruguay.

Paralelamente, siempre según la fiscalía, el futbolista formalizaba contratos de licencia, agencia o prestación de servicio con otras sociedades ubicadas en jurisdicciones de conveniencia, como Reino Unido y Suiza.
De este modo, los ingresos del futbolista transitaban presuntamente desde estos países europeos hasta las sociedades ubicadas en paraísos fiscales, prácticamente sin someterse a ninguna tributación y «con total opacidad» frente a la Hacienda Pública española, según la querella a la que tuvo acceso la agencia EFE.
Sin declaraciones
De acuerdo con la agencia AP, un juez debe aceptar la querella de la fiscalía antes de elevar cargos contra el futbolista y su padre.
Las penas para los delitos fiscales en España incluyen multas y encarcelamiento.
Ni Messi ni su padre han hecho declaraciones todavía.
En febrero pasado, el cuatro veces ganador del Balón de Oro de la FIFA, había renovado su contrato con el Barcelona hasta junio de 2018. Texto de El Mundo y EFE