Lo dijo el ministro Francisco Beltrame en conferencia organizada por la Cámara Inmobiliaria Uruguaya y el HSBC.

El tema central de la conferencia fue el nuevo plan de inversión y acceso a las Viviendas de Interés Social.

El ministro de Vivienda, Arq. Francisco Beltrame explicó los propósitos y objetivos de la Ley 18.975 de acceso a la Vivienda de Interés Social y también mencionó los avances que ha tenido en estos dos años de vigencia: «Vamos teniendo una buena acogida desde el punto de vista de la oferta. Más de 6500 viviendas ofrecidas para construir, de las cuales 4600 están aprobadas, dan la pauta a nivel de la ciudad».

En cuanto a los beneficios, Beltrame dijo que «esta ley permite dos elementos que son básicos; uno canalizar ahorro desde el punto de vista de la construcción, para atender sectores que no podíamos atender, y también implica exoneraciones fiscales importantes para posibilitar el negocio. Una ley, que con la instrumentación en la delimitación de zonas, permite articular el tejido de la ciudad, aprovechando las oportunidades que esta nos brinda».

A lo que agregó: «Habrá que ver en la etapa de comercialización, en la etapa de finalización, cómo esto termina llegando a la población que pretendíamos que llegara, que son los sectores de ingresos medios, y medios bajos».

El ministro también explicó los topes y regulación de los precios de venta de esas unidades, respecto a que a veces «hay inversores insaciables, ya que una vivienda social de un dormitorio no puede costar 140 mil dólares».

El economista Nicolás Ponce de León, gerente financiero de la ANV, mostró los detalles más técnicos de esta ley, y habló de los números de estos primeros años, destacando la buena repercusión entre los inversores respecto al ritmo de venta de las viviendas. «El 70% de ellos está conforme, dicen que es lo que esperaban, e incluso mejor».

La presidenta de la Agencia Nacional de Vivienda, la Asistente Social Cristina Fynn, dijo: «Esta ley es una de las líneas estratégicas del plan quinquenal que pretende la producción de vivienda para que puedan acceder a ellas familias que tengan ingresos medios o medios bajos. Ha tenido un impacto importante por la respuesta que habido por parte de los inversores. El estado renuncia casi a un 18% de los tributos vinculados a la construcción. Nosotros hemos hecho con el gobierno departamental de Montevideo, un acuerdo territorial muy importante definiendo cuales son las áreas que interesa promover de la ciudad, aprovechando toda su infraestructura, y áreas en las que en las últimas décadas no se construía. Se excluye la costa para obra nueva porque los permisos de construcción estaban más concentrados allí, y también se excluye la periferia».

Fynn también subrayó la importancia de controlar que las personas puedan realmente acceder a esas viviendas: «La respuesta ha sido buena pero nosotros como política pública nos tenemos que asegurar que la población objetivo pueda acceder a esas viviendas. Recién a mitad del 2014 o principios del 2015 vamos a tener realmente más volumen de viviendas terminadas, y bueno, lo estamos monitoreando desde la ANV, y del MVOTMA para que efectivamente no se desvirtúe este instrumento».

Fynn, también reparó en que este plan tuvo muy poca trascendencia en el interior del país: «Pretendemos también que llegue al interior, porque está más bien concentrado en Montevideo, y también en Maldonado, pero no hemos podido llegar como quisiéramos al resto del territorio nacional».