Luis Jacinto Torres pudo cobrar su jubilación con sus huellas digitales en el BPS confirmando que está vivo.

No obstante, para Identificación Civil, la Corte Electoral y el Juzgado de Paz de Melo el hombre sigue muerto.

En un caso poco común en nuestro país, se declaró muerta a una persona que está viva. «El BPS no declaró muerto a nadie», dijo a El País el presidente del BPS, Ernesto Murro. Al respecto el jerarca dijo que Torres pudo cobrar su jubilación el martes pasado a las 12:41. Además, el BPS responsabilizó por el asunto a Identificación Civil.

Al respecto, el abogado de Torres, Federico Pica, anunció que iniciará acciones legales para que su cliente recupere la condición de persona viva.

«El BPS resolvió pagarle a Torres a pesar de estar legalmente muerto. Para confirmar que mi cliente está vivo, el BPS le pidió que sacara un certificado de existencia en la Jefatura», , afirmó el defensor de Torres. «Con ese documento el BPS pidió a Identificación Civil que enviara copia de la Cédula para comparar las huellas dactilares, las que coincidieron», agregó Pica a El País.

Ahora, el abogado se propone presentar un escrito ante el Juzgado de Paz para solicitar que «se le otorgue el alta como persona que está viva». Pica tiene previsto presentar el reclamo en esta jornada.

El caso se inició cuando Torres el viernes 4 se presentó a cobrar su jubilación. «Este señor a quien usted viene a cobrarle la jubilación está muerto», le dijeron en el BPS. «Perdón, ese hombre soy yo», respondió el propio Torres al sorprendido funcionario de la sucursal del BPS en Melo.

En ese momento Torres comenzó un largo periplo, junto a su abogado, que lo llevó por varias reparticiones. Descubrió que había sido confundido con un indigente que falleció en Melo días atrás.

Una fuente del Ministerio del Interior afirmó que el fallecido no tenía familia y que estaba dedicado al alcohol; tenía dos anotaciones en la seccional quince de Melo por riñas.

No portaba documentación, los vecinos lo conocían en el barrio pero solo sabían que se llamaba Luis Torres.

Al no tener cédula los datos que se ingresaron al Sistema de Gestión de Seguridad Pública (SGSP) fueron su nombre y apellido aportado por vecinos. De inmediato la computadora buscó automáticamente y tomó el nombre de la persona que está viva, dijeron las fuentes del Ministerio del Interior.

«Puede haber coincidido que en ese momento no estuviera conectado el sistema a la Dirección Nacional de Identificación Civil», aventuró uno de los informantes.

En este contexto, la Intendencia de Cerro Largo anunció que realizará una investigación interna sobre los funcionarios del cementerio.

El director de Gestión Social de la Intendencia arachana, Pablo Duarte, dijo a El País que se está investigando a los encargados de la sala velatoria para saber en que se basaron los funcionarios que firmaron como testigos ante el Registro Civil, dando fe del fallecimiento de Luis Jacinto Torres.

«Queremos saber qué documento llevaron para dar fe que era esa persona y encima atestiguar que era ese el muerto», indicó Duarte. Fuente: El País Digital