El defensor italiano Giorgio Chiellini, quien fue el que recibió el mordiscón de Luis Suárez, no quiso hacer «leña del árbol caído» y se solidarizó con el delantero uruguayo, luego de que se confirmara la sanción que recibió por parte de la FIFA. «No guardo sentimientos de alegría, venganza o enfado contra Suárez por el incidente. Sólo permanecen el enfado y la decepción por el partido», confesó.

«Ahora mismo mis pensamientos están con Luis y su familia, porque se van a enfrentar a un período muy difícil», explicó, en una carta que publicó en su página web personal. Y luego, agregó: «Sinceramente espero que se le permita, por lo menos, permanecer cercano a sus compañeros de equipo durante los partidos». Sin embargo, este deseo ya no podrá cumplirse, considerando que el delantero ya se encuentra en Uruguay, donde descansa en su domicilio junto a su familia.

Por otra parte, también se refirió a la pena que recibió Suárez (9 fechas de suspensión y cuatro meses sin poder acudir, siquiera, a un estadio de fútbol). Y aquí, al igual que todo el mundo del fútbol, el jugador de la Juventus, se mostró en total desacuerdo: «Siempre he considerado como algo inequívoco las medidas disciplinarias por parte de los órganos competentes. Sin embargo, al mismo tiempo creo que la sanción impuesta es excesiva».