Con el objetivo de prepararse adecuadamente para afrontar una posible epidemia de dengue, CASMU elaboró un plan de contingencia basado en instancias de capacitación de su personal y también en el acopio de recursos y fármacos para el tratamiento de la enfermedad.

En este marco, la experta costarricense Anabella Alfaro, referente internacional en el combate al dengue que llegó al país invitada por el Ministerio de Salud Pública (MSP), realizó una visita exclusiva a la institución, durante la cual brindó una charla y felicitó al equipo de CASMU por el desarrollo del programa preventivo.

«Elaborar un plan de contingencia es un paso elemental ante una posible epidemia, ya que nos obliga a pensar de antemano en nuestras fortalezas y debilidades, y en cómo optimizar los recursos asistenciales para minimizar la morbilidad y la aparición de eventuales casos mortales», explicó la doctora Nuria Santana, miembro del Comité de Contingencia de CASMU.

Según estimaciones basadas en parámetros internacionales, la institución médica podría llegar a contar con entre 2.100 y 4.200 afiliados infectados, de los cuales sólo un 7% requeriría internación. «Más del 90% de los casos son leves, por lo cual uno de nuestros objetivos es reforzar la atención en las policlínicas periféricas y la asistencia domiciliaria», afirmó Santana.

Tras una serie de cursos organizados en los últimos meses, CASMU ha logrado formar a 500 médicos y funcionarios de enfermería y emergencia prehospitalaria en el diagnóstico y tratamiento de pacientes con dengue. «La capacitación anticipada del personal médico, así como la organización en el primer nivel de atención médica, son, según Alfaro, las mayores fortalezas del plan de CASMU», comentó Santana.

La institución ya cuenta con el stock necesario de repelente, tul y mosquiteros para el acondicionamiento de las salas de internación, y se ha equipado con insumos farmacológicos para el tratamiento y la rehidratación de los enfermos. También ha elaborado folletos para informar a los usuarios sobre los signos de alerta de la enfermedad, sus síntomas y las medidas preventivas.

Una vez establecida la alerta sanitaria del MSP, CASMU atenderá a los pacientes con casos leves a nivel domiciliario, en tanto que los graves deberán ser sujetos a tratamiento hospitalario. Además, se dispondrán centros de atención inmediata para consultas en las policlínicas periféricas.