Niñeras, clases privadas, aficiones elitistas… así suelen imaginarse los primeros años de un heredero al trono. Pero según los expertos, el príncipe Guillermo y su esposa Catalina quieren abordar de forma diferente la educación de su primogénito o primogénita, que nacerá en los próximos días.

Mientras que la reina Isabel II y el príncipe Carlos fueron mantenidos a una clásica y respetuosa distancia de sus padres, contando con profesores privados e institutrices, los príncipes Guillermo y Harry vivieron experiencias mucho más personales, gracias a su madre, Diana.

Los conocedores de los asuntos palaciegos creen que Guillermo intentará emular el estilo educativo de Diana y lograr para su hijo o hija una niñez lo más normal posible en el seno familiar. ¿Pero cuánta dosis de normalidad se le puede aportar a un niño que crecerá rodeado de palacios, riquezas y tradiciones?

«Serán padres muy modernos y prácticos», vaticina el historiador y experto en realeza Hugo Vickers.

La fallecida Diana bañaba y acostaba a sus hijos y se llevó con ella a Guillermo a sus viajes oficiales cuando sólo era un bebé. La reina Isabel II, por el contrario, ya tuvo que prescindir de sus padres cuando tan sólo tenía un año en un viaje al extranjero de éstos.
Diana iba a comer hamburguesas con Guillermo y Harry y tanto ella como el príncipe Carlos les abrazaban y besaban en público.

La BBC cree que Guillermo y Catalina intentarán encontrar un buen equilibrio entre sus obligaciones y trabajo y su vida familiar. Y al parecer los abuelos están dispuestos a echar una mano.

El anuncio que en enero pusieron los duques de Cambridge para buscar un ama de llaves dio la pista de que posiblemente no contratarán a alguien que se ocupe sólo del bebé. Y es que, junto con el cuidado del niño, entre las tareas del anuncio figuraba hacer la colada, limpiar la plata y sacar a pasear al perro.

Antes las cosas eran diferentes. En tiempos de la reina Victoria, en el siglo XIX, las institutrices y niñeras dedicaban su vida al cuidado de los hijos de los reyes. Algunas se sobrepasaron incluso en sus funciones y al parecer el rey Jorge VI -padre de la reina- y su hermano Eduardo fueron maltratados por una de sus niñeras.

Décadas después, Diana iba a comer hamburguesas con Guillermo y Harry y tanto ella como el príncipe Carlos les abrazaban y besaban en público. Aun así, ambos tuvieron niñeras.

Por supuesto, también está la cuestión de la seguridad. «(El niño o la niña) tendrá que acostumbrarse a tener cerca en cualquier momento, día y noche, a un policía armado», afirmó al diario «Evening Standard» el ex guardaespaldas de Guillermo, Ken Wharfe.

Sea cual sea el tipo de educación que los duques de Cambridge escojan para sus hijos, nunca se tratará únicamente de decisiones personales, destaca la BBC: «Representan al futuro de la monarquía y sus decisiones influirán de inmediato en la opinión pública sobre la educación y sobre la familia real».