Con un llamado a superar las divisiones dentro de América Latina se realizó la XVII Conferencia Anual de CAF –banco de Desarrollo de América Latina– que organiza la institución financiera junto al Diálogo Interamericano y la Organización de Estados Americanos (OEA). La Conferencia explora una gran variedad de temas de interés hemisférico como la política exterior de Estados Unidos, el desarrollo económico y la política hacia las drogas, así como la innovación y el espíritu empresarial.

Durante los dos días del encuentro más de mil participantes, principalmente líderes de opinión, altos funcionarios de gobierno y organismos internacionales, empresarios, inversionistas, periodistas, analistas y representantes de organizaciones de la sociedad civil de América Latina y los Estados Unidos, han debatido en profundidad los temas de mayor impacto para la región.

El encuentro contó con la participación de más de 50 panelistas internacionales, entre los que estuvieron Ernesto Talvi, Diego Canepa y Luis Alberto Lacalle.

Ernesto Talvi, director del instituto Ceres, integró un panel titulado América Latina mirando hacia el futuro: ¿Cómo lograr la transformación económica?, junto a Enrique García, presidente ejecutivo de CAF; Luis Alberto Moreno, presidente del BID; Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL; Hasan Tuluy, vicepresidente del Banco Mundial; Alejandro Werner, director del hemisferio occidental del FMI; y José Antonio Ocampo, profesor de la Universidad de Columna y ex ministro de Finanzas de Colombia,

Durante su intervención Talvi señaló «los países en América de Latina que gozaron de un crecimiento muy alto han empezado a declinar», «el influjo de capital barato financió demasiados gastos» y «el contexto externo ayudó a impulsar el crecimiento de América Latina». Por este motivo, afirmó, «hace falta fortalecer la educación para generar capacidades para el trabajo», ya que «una persona con educación dependerá más de sí mismo que del Estado» y «una persona con buena educación tiene más oportunidad de participar de la prosperidad de la región».

Por su parte el Prosecretario de la Presidencia de Uruguay, Diego Canepa, integró el panel titulado Jóvenes líderes: buscando la innovación y el espíritu empresarial en América Latina, compartido con la periodista de CNN en Español, Patricia Janiot; el secretario general de la Organización Iberoamericana de la Juventud (OIJ), Alejo Ramírez;: la vicepresidenta de Florex, de Costa Rica, Silvia Elena Chaves; el creador de la Fundación HETAH, Colombia, Jorge Leal Rodríguez; el físico del Hospital Italiano de Buenos Aires, Luis Aponte-Tinao; y el director de políticas públicas y competitividad de CAF, Michael Penfold.

Canepa sostuvo apuntó en su intervención «no hay nada más innovador que un político en América Latina», ya que «quien no innova, no tiene capacidad de reinventarse, no va a poder transmitir lo que quiere representar en la sociedad, y la esencia de las sociedades es el cambio».

En este sentido señaló a Uruguay como innovador en el sentido de sus recientes políticas sin embargo apuntó «es el país donde menos capacidad de toma de riesgo hay».

Al referirse a las políticas públicas para la innovación expresó «tenemos un enorme divorcio entre la academia, la investigación y las políticas públicas», explicitando que en materia de innovación «en América Latina si no hay un apalancamiento del Estado, no funciona». Como ejemplo opuesto, relató que «en Sillicon Valley uno va a presentarse y su currículum es cuantas veces fracasaste, y eso es un cambio cultural, que cambia desde la educación».

En tanto Luis Alberto Lacalle participó en el panel Hacia una Nueva Alianza Transatlántica, donde compartió exposición con el ex presidente del gobierno español, José María Aznar; la presidenta de la fundación EU-LAC, Benita Ferrero-Waldner; el director ejecutivo del Centro para las relaciones Transatlánticas de la Universidad John Hopkins, Daniel Hamilton; el presidente del African Export-Import Bank, Jean-Louis Ekra; el ex ministro de planeamiento de Venezuela y professor de Harvard, Ricardo Hausmann; y el vicepresidente del Atlantic Council, Frances Burwell.

Lacalle expresó que «desde los fenicios, el comercio es el lenguaje de los pueblos», ya que «comprar y vender no tiene ideología, no tiene filosofía, tiene sus reglas y su ética», y es «lo que más podemos encontrar como común denominador de las naciones».

Al referirse a la integración comercial global afirmó «si no ha habido más integración comercial ha sido por las barreras y el proteccionismo que imponen al comercio internacional» pero expresó sus expectativas en las concesiones comerciales que puedan generarse entre Estados Unidos y la Unión Europea, ya que puede abrir una oportunidad para la región.

«Ojala fuera toda América Latina, Iberoamérica, pero si Mercosur tiene un gramo de sentido de su propia salvación es asociarse a ellos» expresó, enfatizando que «esto puede ser un domino positivo de decisiones que nos van a llevar a comerciar» y que «si no hacemos que la gente tenga más prosperidad, es inútil todo lo demás». Para finalizar Lacalle dijo que «si no nos sacude esto, en nuestro Mercosur no hemos entendido nada».

En la jornada inaugural del evento, que tiene lugar en la ciudad de Washington y al que concurren más de 1000 líderes de América Latina y Estados Unidos, el ex presidente de Chile, Ricardo Lagos, afirmó que, aunque la región ha ido ganando confianza en sí misma, todavía debe mostrar una mayor unidad. «Latinoamérica tiene las cartas en la mano. Debemos presentarnos con una sola voz, cuidar a los que están fracasando y romper la división entre el Pacífico y el Atlántico».

América Latina, continuó Lagos, debe superar por sí misma sus dificultades para poder hablar de igual a igual con Estados Unidos. «Si resolvemos nuestros propios problemas podemos hablar con Estados Unidos en un diálogo interamericano con una postura más equitativa».

El presidente ejecutivo de CAF, Enrique García, resaltó la evolución del banco que ha ido acompañando el crecimiento de América Latina, asegurando que hoy la región está en condiciones de establecer una relación más simétrica con Estados Unidos. «Se necesita una nueva agenda interamericana. Latinoamérica no es la misma de hace 20 años por lo que la región necesita ser vista con respeto por parte de sus pares, entendiendo sus características y diversidad».

Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, destacó los desafíos superados en los últimos años en términos de estabilidad democrática y gobernabilidad. Sin embargo, puntualizó que quedan muchas necesidades insatisfechas. «Existen países que han crecido, pero todavía existe pobreza e inequidades. En la OEA queremos contribuir a mejorar la situación en todos nuestros países».

La Conferencia fue presentada por el presidente del Diálogo Interamericano, Michael Shifter, quien subrayó la calidad de oradores que son parte del encuentro y la variedad de temas que se abordarán.

La jornada inaugural se completó con una sesión sobre la reforma migratoria y sus implicaciones para las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, y otra sobre las tendencias políticas y electorales de la región.

Entre los expositores destacó la participación de; Fernando Carrera, canciller de Guatemala; Gil Kerlikowske, director de la Oficina de Política Nacional Antidrogas de la Casa Blanca de los EE. UU; los ex cancilleres Jorge Castañeda, Juan Gabriel Valdés, Guillermo Fernández de Soto y María Emma Mejía; el ex ministro de Defensa del Brasil, Nelson Jobim; los ex gobernadores Bill Richardson y Lázaro Cárdenas; los analistas y periodistas Moisés Naim, Rodrigo Pardo, Ramón Pérez-Maura, y Andrea Bernal.

CAF es una de las principales fuentes de financiamiento multilateral para América Latina y un importante generador de conocimiento para la región. Mantiene desde hace veinte años una estrecha relación de trabajo con el Diálogo Interamericano, el centro de pensamiento más influyente en Washington DC sobre las relaciones hemisféricas, con el propósito de promover la cooperación y la reflexión en torno a las políticas públicas en América Latina.