Bethel Spa, única cadena de centros de estética y spa del Uruguay y Kérastase, marca líder del mercado capilar profesional, se unieron para ofrecer una experiencia única, no solo para el cabello sino también para los sentidos. Un ritual innovador e ideal para el verano, que revitaliza por dentro y por fuera. En SEISGRADOS lo probamos y te invitamos a conocerlo.

El entorno

Llegamos a Bethel Spa y fuimos recibidos por el Gerente de Marketing y Comunicaciones de la empresa, Marco Calache. De inmediato, nuestros sentidos se activaron. Es un espacio íntimo y cálido,

donde se respira una atmósfera de relax y bienestar. Pusimos pausa a la rutina, nos oxigenamos y disfrutamos de estar allí. Armonía y conexión de cuerpo y mente.

La atención es personalizada y cada detalle está cuidado. La música acompaña el ritual y nos sintoniza a pleno. Los masajes corporales, acompañan a los capilares, en un sillón muy cómodo, que nos invita, inmediatamente, a liberar el estrés.

A medida

Uno de los aspectos más atractivos de este momento especial es que cada tratamiento es personalizado. Sí, Bethel Spa nos invita a relajarnos y disfrutar, solas o acompañadas de una amiga.

Los rituales Kérastase comienzan con un diagnóstico del cabello, para detectar cuáles son los productos que darán un resultado más eficiente. Se realizan una serie de preguntas que permiten conocer mejor tanto al cabello, como el cuero cabelludo. Luego se pasa a la pileta, donde se observan características como la elasticidad, brillo y nutrición. Posteriormente se aplican los productos y comienza el absoluto relax.

De a dos

SESIGRADOS testeó el spa con dos cabellos bien diferentes en cuanto a color y textura. Y este fue el resultado:

*Tipo de cabello: Cabello rubio, lacio, semilargo y sin tinturas. Dañado por el secador y la planchita.

Objetivo: Reconstruir el cabello, darle vida y mejorar la textura.

Tratamiento: Valentina Coll fue la especialista que me atendió con una dedicación y atención que valen la pena destacar. La línea que seleccionó para mi cabello fue Óleo Relax de Kérastase, especial para cabellos indisciplinados.

También me aplicó un exfoliante, especial para cabellos secos.

La mezcla fue la adecuada para restaurar el cabello y reparar el daño que tanto el secador, como la planchita provocan. El tratamiento fue acompañado por masajes suaves y música ambiente a tono. Finalizó con un enjuague suave y un secado. Un paraíso para los sentidos.

Resultados: Un cabello más fuerte, sano y con una suavidad envidiable. Me llamó la atención que no fuera necesario poner el secador al máximo,

El regalo perfecto

Nada mejor que recibir una invitación de spa como regalo de cumpleaños o simplemente para

agasajar a una amiga. ¡Los podés comprar por para lograr la textura que estaba buscando. Simplemente con un secado tibio el cabello quedó listo.

*Tipo de cabello: Castaño, ondeado, corto y con mechitas.

Objetivo: Darle brillo, mejorar el frizz y liberar de estrés al

cuero cabelludo.

Tratamiento: Luego del diagnóstico y del test de elasticidad,

la experta Kérastase me aplicó con una calidez inusual,

Dermo- Calm de la línea Spécifique. Se trata de un baño

tonificante hipo-alergénico para cuero cabelludo sensible

y cabello mixto. Lo combinó con una máscara de la línea

Elixir Ultime, que busca sublimar la belleza del cabello.

La música sonaba y el masaje capilar se hizo más y más

profundo. El cuero cabelludo ya se sentía más ligero y les

aseguro que mi rostro lucía distendido. Estaba cautivada.

Luego de un suave masaje en las manos, enjuagó el cabello

y lo secó.

Resultados: Un cabello descontracturado y brilloso, con

una suavidad y ligereza que pocas veces experimenté. Suave

al tacto y vital a la vista. Quedé realmente sorprendida por

el cambio.

*Si la idea es lucir un cabello espléndido para una fiesta u

ocasión especial, se recomienda iniciar el tratamiento capilar

un mes antes del evento.