Hablar de restaurante puede quedar corto al definir a Canuto, pues es más que un lugar donde se sirve comida, sino también es innovación, conocimiento y magia. Canuto es un cálido espacio donde la cocina es un arte. 

Situado en Carrasco (Arocena 1990), este nuevo espacio culinario ofrece precisión, exquisitez y sibaritismo en un entorno íntimo, creado para el deleite del paladar.

Canuto es un verdadero templo a los sentidos. El local crea una atmósfera tremendamente especial.  Aberturas de lapacho y cedro, un piso monolítico color arena, una iluminación tenue, plantas que brillan por su belleza, son el preámbulo para disfrutar de los platos y tragos especiales.

Juan Goyenola es el chef que diseña los platos gourmet. Para logar una diversidad y originalidad extraordinaria cuenta con una huerta orgánica en el propio fondo del restaurante y que los clientes pueden apreciar. Además, la carne que utiliza proviene de campo natural y no de feedlot.

La cocina es de poca transformación. Platos tan sencillos como creativos. Hoy en día la tendencia es que la gran mayoría de los chefs apuesten a la técnica y a los procesos. La apuesta de Goyenola es a la simpleza, potencializando los sabores naturales.

La cocción de los platos es a horno de barro y a parrilla a leña para que le aportan sabores puros, básicos. No hay hornos eléctricos con vectores. El fuego no tiene tecnología aplicada. Gourmet artesanal en su máxima expresión.

Canuto desafía al refrán que dice “no sólo de pan vive el hombre” pues los panes de masa madre que sirven en el preámbulo de la cena son inmensurablemente ricos, tanto que los clientes luego de cenar piden para llevarse algunos para disfrutar también en sus hogares.

Buñuelos de lechuga, rúculas, kimchi de lechugas y queso colonia con alioli de rúcula (todo de la huerta) y «Bombacha de campo (masa de romero rellena de vacío breseado al horno de barro) con salsa Romesco», son algunas de las entradas recomendadas.

Entre los platos principales destaca: «Torre de bife ancho, papas crocantes, huevo al horno, chimichurri y migas ahumadas», o «Curry de verduras al rescoldo, leche de coco, boniato crocante y semillas tostadas» o «Tagliatelle con osobuco breseado a baja temperatura a horno de barro, con su demiclacé (reducción de jugo de cocción del osobuco), pesto de rúculas (ajo, rúcula, semillas de calabaza, lino, sésamo y zapallo emulsionado) y parmesano artesanal de Colonia.

Los postres también sobresalen por su originalidad. Muy recomendable es el “Dulce de leche al barro” que podría definirse como un volcán de dulce de leche que se hace en una cazuela de barro, en un horno de barro y que viene acompañado por helado de banana. Una delicia 100% artesanal.

Los precios son accesibles. Las entradas rondan los $ 300, cualquier plato principal vale entre $ 400 y $ 500 y los postres entes $ 250 y $ 300.

Canuto está abierto de martes a sábado a partir de las 20.30 horas.