A continuación, la transcripción de una entrevista al médico que atendio a niños luego del ataque con armamento químico en Siria:

«En el nombre de Alá, esta es una declaración del Jobar Medical Point con respecto a los hechos que ocurrieron hoy al alba. El frente de Ain Tarma y Jobar en Ghouta del Este fue bombardeado con armas químicas. Nos percatamos del incidente pronto y nos pusimos en alerta máxima. Gracias a Alá todos los puntos médicos de los alrededores respondieron pronto: desde Zamalka a Ain Tarma a Jobar hasta el punto médico distante de Douma y Deir Al-Assafir. Gracias a todos ellos. Todos ellos ayudaron en las labores médicas y en la evacuación. La catástrofe es de grandes proporciones. La escala de fallecidos es masiva. Hemos agotado nuestros suministros de atropina e hidrocortisona en Jobar. El número de heridos y muertos entre niños y civiles es enorme. La cantidad de niños era tremendo. Yo mismo, por mis manos pasaron 50 niños muertos.Todos han muerto, sin señales de vida. Luego fui al punto médico de Ain Tarma. Las cosas iban bien y la gente trabajaba duro, pero, desafortunadamente, algunas de las personas que ayudaban se retiraron a la retaguardia. No se qué decir, no lo deberían haber hecho».

«Otro de los grandes errores vino de las estrategias utilizadas por los ciudadanos ante la falta de conocimiento para responder ante este ataque. Los efectos del gas solo habrían durado media hora pero lamentablemente mucha gente bajó a los sótanos; el gas es pesado y por lo tanto bajó a los pisos inferiores, lo cual incrementó la cifra de heridos y muertos. Esto incrementó la carga de trabajo con la que tuvimos que lidiar y ya estábamos en capacidad total. Consumimos 200 cilindros de oxígeno sólo en Jobar. Perdimos a algunos miembros del personal. Esperemos que Alá los acepte como mártires. La gente tendría que haber subido a pisos superiores; algunos encendieron fuegos, que solo dificultaron el respirar. El gas se mezcló también con neumáticos lo que empeoró la situación. Tenemos que lanzar una campaña comprensiva para crear conciencia en la gente de Ghouta del Este -para los civiles, no para el Ejército- cuando se trata de ataques con gas. Deberían subir a pisos superiores y estar en estancias con buena circulación de oxígeno, todo esto mientras toman precauciones de las bombas de morteros, para reducir los heridos y mitigar los síntomas… No puedo hablar más. Puedes filmar a tu alrededor lo que ocurre sobre el atardecer. Puedes ir y grabar algunos de los mártires que yacen en otras partes», finaliza. El cámara se despide: «Qué Alá te recompense».